APRENDER Y ATREVERSE A PENSAR BIEN
      RECETARIO útil y oportuno para no pensar como tont@s


      9. PRECAUCIÓN OBLIGADA: ¿QUIÉN SALE GANANDO?:

      Pero los diez consejos elementales vistos y la brevísima exposición de la dialéctica sirven de poco sin un ingrediente básico. El buen pensamiento es un pensamiento caliente, nada frío. Es un pensamiento que reivindica la subjetividad independentista y comunista, la ética revolucionaria, los valores humanos más sublimes. Es un pensamiento que tiene dentro de sí una profunda, ágil y viva memoria de los sufrimientos humanos, de las trampas y promesas incumplidas de los opresores de todos los tiempos. Sin esta memoria activa no puede existir buen pensamiento. Y toda memoria tiene, entre muchas, una lección elemental: la desconfianza profunda por esas promesas del poder siempre incumplidas. La desconfianza y la duda permanente -sin entrar ahora en precisiones semánticas- es un muy valioso instrumento del buen pensamiento y del método científico. Marx, como tod@s l@s grandes investigador@s, hacía suya la máxima de "DE OMNIBUS DUBITANDUM": dudando de todo.

      9.1. No podemos entrar aquí al tema de una teoría del conocimiento y el papel clave que la duda metódica juega en ella, a sus relaciones con su metodología y con la verdad resultante. Ahora nos urge una cuestión más elemental y menos compleja: el buen pensamiento para la militancia abertzale cotidiana. Podemos decir, en nuestro nivel, que la duda metódica del conocimiento científico viene a ser lo mismo que la desconfianza metódica en el pensamiento revolucionario. La desconfianza es preguntarse en todo momento ¿quién sale ganando, el opresor o l@s oprimid@s? Sócrates fue condenado por sus ideas políticas antidemocráticas y prooligárquicas. Aristóteles defendió la ocupación macedónica de Atenas y tuvo que escaparse al morir Alejandro para no sufrir la justicia democrática ateniense por su colaboracionismo, muriendo en el exilio. El progresista Lutero exigía el exterminio de l@s campesin@s revolucionari@s. Locke, teorizador del derecho burgués a la revolución, despreciaba empero a las masas oprimidas. Kant, admirador de la Revolución Francesa, sin embargo se opuso a sus métodos materiales y rechazaba la violencia revolucionaria de l@s oprimid@s... El pensamiento dominante dice que plantear estas cuestiones es inmiscuirse en la "vida privada" de la gente e introducir factores subjetivos en el conocimiento.

      ¿Qué queremos decir con esta referencia a la vida "privada"? Pues que no podemos entender plenamente sus aportaciones sin saber QUÉ HICIERON en su práctica diaria, y que debemos profundizar un poco y preguntarnos ¿quién salió o sale ganando con esas ideas y tesis? Desde luego que los esclavos y las mujeres no salieron ganando con las de Sócrates, Platón y Aristóteles. De hecho, el platonismo ha estado frecuentemente en el interior de muchas ideologías reaccionarias y ultraautoritarias, aunque también en la de algunas utopías mixtas, como la del gran lógico checo Bolzano, muerto en 1848. Para la progresía española y alguna vasca, Voltaire es un personaje a reivindicar por su "librepensamiento". En realidad Voltaire, que vio algunas de sus obras censuradas, era un vulgar reformista al que encantaba la compañía aduladora de los ricos y nobles en sus palacios, mientras él mismo censuraba y reprimía las ideas ateas y revolucionarias de, por ejemplo, el cura Meslier. En otra dimensión, Marx fue empero un machista repelente y una persona con fuertes dosis de racismo. Bakunin era un intrigante insoportable y un ególatra incapaz de trabajar en colectivo.

      9.2. Debemos preguntarnos ¿quién sale ganando? porque el pensamiento dominante es el pensamiento del opresor, y porque la respuesta nos dice qué intereses sociales impulsan a ese pensamiento. De este modo, llegamos a una cuestión clave en la metodología del buen pensamiento: ¿a quién beneficia lo que pensamos y hacemos? Esta pregunta nos lleva a la subjetividad, voluntad, consciencia, intereses, ética y moralidad. Nos lleva a la política en sentido pleno del término. UN BUEN PENSAMIENTO ES AQUÉL QUE SABE QUE TODO LO QUE PIENSA ES POLÍTICO. Ahora bien, ¿cómo evitar el riesgo del politicismo barato, unilateral, del subjetivismo idealista, desconocedor de las fuerzas sociohistóricas? Descubriendo cual es la opción ante la propiedad en todas sus formas y ante el Estado como centro estratégico de explotación o de liberación, del personaje que defiende esa idea o impone cualquier decisión.

      Cuando Locke y Kant salían en defensa de los opresores de su época, no hacían sino defender la propiedad privada y al Estado como máquina para garantizar esa propiedad privada. Por tanto cuando leamos u oigamos a alguien defender las tesis de ambos autores de inmediato tenemos que preguntarnos y preguntarle: ¿defiendes también sus ideas políticas? Cuando leemos a Marx y nos entusiasma e impresiona su majestuosa capacidad creativa debemos preguntarnos ¿en qué medida esta belleza científica está empañada por su machismo y su racismo hacia lo latino? Cuando Freud, por ejemplo, nos sorprende con sus descubrimientos también debemos preguntarnos por su descarada misoginia y por el efecto de ésta en su tesis de la envidia del pene por parte de la mujer. Cuando leemos un texto cualquiera debemos preguntarnos por sus efectos prácticos en las opresiones e injusticias que se refuerzan y legitiman por ese pensamiento: método mecanicista y determinista, estático y parcial; pensamiento extranjero, opresor e invasor; dominación patriarcal; superioridad del intelectual y sumisión del trabajador; dominio absoluto del dinero sobre la persona, y racismo.

      9.3. La pregunta clave nos garantiza, además, el que en el presente, en el ahora mismo, podamos desarrollar un pensamiento que en todo momento capta las razones de fondo de cualquier decisión del poder, institución o persona por muy neutrales y hasta progres que parezcan ser. Una pregunta clave porque nos permite tener la mente ALERTA en todo momento. No es una tontería. Por ejemplo, el caso de Savater, ese mal pensador y peor filósofo -en el sentido fuerte del término- ilustra la incapacidad de muchos progres izquierdosos para darse cuenta de papel colaboracionista que ese autor empezó a cumplir desde comienzos de los años ochenta. Ejemplos como éste hay muchos, y ponen al descubierto la credulidad de fondo de muchas personas que en vez de pensar críticamente lo que leen, se dejan influenciar por la palabrería superficial. Pensar críticamente es mucho más fácil de lo que parece cuando nos hacemos la pregunta de quién sale ganando con las ideas que leemos. No son elucubraciones metafísicas las que nos planteamos, sino temas de inmediata repercusión práctica. Sin una lectura crítica que descubra los efectos materiales de cualquier cosa, no sirve de NADA lo que hemos avanzado hasta ahora. Insistimos en que esa capacidad crítica se refuerza muchísimo con la pregunta sobre quién sale ganando o perdiendo con las ideas que leemos.

      Ejemplos más estremecedores y desastrosos para la emancipación humana son los que narran la ingenuidad, la credulidad, la ausencia de malicia precautoria en colectivos oprimidos, en mujeres, esclavos, pueblos y naciones invadidas, clases trabajadoras. Tucídides cuenta la fiesta que los espartanos dieron a 2000 esclavos ilotas que habían aceptado la propuesta de obtener su libertad a cambio de abandonar la clandestinidad desde la que resistían. Aceptaron y los espartanos cumplieron su parte del trato, pero sólo por unas horas, porque durante la noche los 2000 fueron asesinados uno a uno. Se creyeron la promesa de los amos y explotadores y se dieron a conocer. Miles y miles de oprimid@s han sido asesinad@s por creerse las promesas de los opresores y abandonar las mínimas precauciones. Por tanto, la pregunta de ¿quién sale ganando con tal promesa, ley, pensamiento, plan o "concesión democrática"?, es de vital transcendencia.

      9.4. La alerta mental es más necesaria aún al comprender que, además del Estado como centralizador estratégico de la opresión, existen otras múltiples dinámicas opresoras que funcionan autónomamente, por libre, en la vida cotidiana, sexualidad, escuelas, psiquiátricos y hospitales, confesionarios, cuadrillas de amig@s... El que sea el Estado el centralizador estratégico no anula sino que refuerza la efectividad de esas opresiones autónomas. Buceando más en la problemática del pensamiento, existe una dialéctica de saber-poder que hace que los conceptos tradicionales de opresión y represión queden anticuados. Hay que pensar también que esas dinámicas producen colaboradores entusiastas con la opresión porque obtienen placeres, poderes, riquezas, situaciones de dominio, etc. Hay que pensar que esas dinámicas funcionan desde los primeros segundos de vida, desde la primera infancia y luego están en permanente reciclaje por todos los medios de que dispone el sistema. De este modo llegamos a conocer que el pensamiento dominante, el saber, va unido a los poderes y ambos producen unas determinadas personalidades adecuadas a las necesidades del sistema.

      9.5.La alerta mental es así el más adecuado medio para descubrir cómo el pensamiento dominante se multiplica en forma de micropoderes, dominaciones invisibles, múltiples legitimaciones del colaboracionismo e integración en el sistema. Sin este conocimiento radical nunca podremos pensar bien por una simple razón: al no saber quién y qué gana en cada situación práctica que no sólo en las grandes cuestiones generales; al no saber quiénes y qué pierden en cada situación práctica, NUESTRO PENSAMIENTO QUEDA CONDENADO AL ENANO ESPACIO DE LA GENERALIDAD Y DE LA AMBIGÜEDAD. Hay que saber que toda verdad es concreta y que las explicaciones generales no sirven de mucho. Hay que saber que el buen pensamiento debe llegar al fondo concreto de las cosas, a la raíz de los problemas. Y las respuestas a la pregunta de que quién y qué sale ganando sólo son buenas cuando conocemos a los bloques concretos de personas afectadas. Al no saber que una persona puede ser oprimida en una faceta de su vida y a la vez opresora en otra, al desconocer esta dialéctica de los micropoderes y microopresiones, nuestro pensamiento resulta incapaz en todos los sentidos.

      9.6. Pero lo realmente valioso de esa pregunta aparece cuando nuestro pensamiento la integra como componente interno. Cuando ya no hace falta que nos la hagamos conscientemente porque está dentro de cualquier cosa que pensemos. Así, la alerta mental es como un radar o sonar que detectan rápidamente las intenciones del opresor. Cuanto más veloces sean esos sistemas de detección del peligro MAS FACILMENTE CONOCEREMOS LOS ORÍGENES, TRAYECTORIAS Y OBJETIVOS DE LOS NUEVOS ATAQUES. No nos estamos refiriendo sólo a las agresiones represivas tradicionales, sino a las nuevas, que son las más peligrosas porque nos cogen desprevenid@s, sin defensas adecuadas porque las que tenemos son viejas, están pensadas para ataque viejos. Además, la alerta metal ha de buscar también los cambios que el poder introduce en silencio y que repercutirán demoledoramente en las condiciones de malvivencia popular. Es decir, la alerta mental de esa pregunta ha de abarcar a todo lo que el sistema opresor hace y prepara, detectando sus cambios significativos y advirtiéndolos. No es nada difícil una vez que nos hemos puesto a ello, nos dotamos de una base teórica adecuada y siempre mejorable, y desarrollamos nuestro pensamiento crítico en un marco organizado, colectivo e impulsor de la creación e innovación práctica.

      9.7. En realidad, como vemos, esta vital pregunta plantea una de las claves esenciales del buen pensamiento: la PRECAUCIÓN que ha de tener en los problemas que afronta. Precaución para evitar que el opresor se salga con la suya. Aquí no podemos entrar a fondo en esta decisiva cuestión que va desde cómo descubrir los planes del poder, hasta cómo preparar medidas de seguridad, de resistencia y lucha, de movilización contra sus agresiones práctica ANTES del choque. De no plantearnos esta precaución, es decir, ser precavidos, no sirve de nada ni la pregunta famosa, ni el buen pensamiento en sí mismo. Y esto vale para una mujer maltratada por su marido, que no toma la precaución de conseguir trabajo fuera de casa, integrarse en una organización feminista para poder responderle con una buena, o para una organización revolucionaria que cree que ha alcanzado la democracia.

      Entre los muchos ejemplos ponemos dos: la precaución de los bolcheviques para tener una buena clandestinidad incluso en la legalidad de febrero de 1917, y la despreocupación de los espartakistas alemanes en ese mismo tema. Toda precaución descubre una voluntad de continuidad, de seguir siendo no sólo antes y durante la lucha, sino también después de ella. Uno ejemplo de esa voluntad de continuidad son las cajas de resistencia de un sindicato: cuando decide suprimir esas cajas, es que, de un modo u otro, acepta la explotación capitalista. Todos los ejemplos que nos conducen a la cuestión del poder. Y todo poder nos lleva a la cuestión de la violencia... pero no podemos entrar en este asunto ahora mismo.

      9.8. Por esto mismo, la educación, los controles cotidianos, inmediatos y muy próximos, familiares y amig@s, nos presionan para que no estemos alertas. La curiosidad crítica ESTA MAL VISTA y es desacreditada por todos los medios. Se trata, en realidad, de reprimir lo anteriormente dicho sobre la interrogación permanente de las causas de los asuntos. Pero ahora se incrementa porque no se trata sólo de las causas, además SE TRATA DE DESCUBRIR LOS EFECTOS SOCIALES CONCRETOS. Y eso es mucho más peligroso para el poder existente. Discutir sobre las causas de una opresión puede ser tolerado y hasta integrado para bien del sistema siempre dentro de un límite. Pero ya pasar a decir con nombres y apellidos quienes se benefician, quienes son los opresores, es otra cosa. La persecución de esa "curiosidad malsana" actúa en todas las áreas de la vida individual y colectiva, desde preguntarse por quién se beneficia en una relación interpersonal con sus componentes inconscientes de supeditación personal, sexo-afectiva, etc., hasta analizar los presupuestos generales del Estado invasor, la finalidad de sus gastos, y descubrir sus intereses de explotación. Otra vez, el poder. NO HAY BUEN PENSAMIENTO SI NO LLEGA A LA CUESTIÓN DEL PODER. Lo decía la "inocente" Alicia de Carrell en su "país de las maravillas": lo importante es saber quien manda.

      PREGUNTAS:

      9-A: ¿POR QUÉ NO ERES "MAL PENSAD@"?

      9-B: ¿QUÉ DIALECTICA HAY ENTRE SER "MAL PENSAD@" Y PENSAR BIEN?

      9-C: ¿CÓMO SER BUEN "MAL PENSAD@"?

      9-D: ¿QUÉ SON LOS MICROPODERES?

      9-E: ¿QUIÉNES PODEMOS SER OPRESORES Y OPRIMIDOS?

      9-F: ¿CÓMO DESCUBRIR QUIÉN SALE GANANDO?

      9-G: ¿CÓMO CENTRALIZA EL ESTADO A LOS MICROPODERES?

      9-H: ¿CÓMO REFUERZAN AL PODER LOS MICROPODERES?

      9-I: ¿HAY QUE PRIORIZAR LAS LUCHAS CONTRA LOS DIVERSOS PODERES?

      9-J: ¿CÓMO SE ORGANIZAN LAS DIVERSAS RESISTENCIAS?

      9-K: ¿POR QUÉ TARDE O TEMPRANO NOS "NORMALIZAMOS"?

      9-L: ¿NO ES DE HISTÉRICOS ESTAR SIEMPRE ALERTAS?

      9-M: ¿CÓMO SE PRACTICA LA PRECAUCIÓN?

      9-N: ¿SE PUEDE SER PRECAVIDO Y ESTAR A LA OFENSIVA?

      9-Ñ: ¿CUÁNTOS CASOS DE CREDULIDAD REVOLUCINARIA CONOCES?

      9-O: ¿QUÉ DIFERENCIAS AL RESPECTO VES ENTRE P-MS Y ETA?

      9-P: ¿CÓMO ENCAJA AQUÍ LA ALTERNATIVA DEMOCRATICA?

      9-Q: ¿QUÉ DIALÉCTICA HAY ENTRE PRECAUCIÓN E INDEPENDENCIA?

      9-R: ¿CUÁNTAS VECES TE HA COGIDO DESPREVENID@ ALGO IMPORTANTE?

      9-S: ¿CÓMO TE RECUPERAS DE LA SORPRESA?

      9-T: ¿CUÁNT@S COMPAÑER@S HAS VISTO DESFONDARSE POR LO MISMO?


      10. VEINTE TÉCNICAS, TRUCOS Y FUNDAMENTOS NECESARIOS

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